Aunque esta expresión latina no nos suene en principio ha mantenido a través de los siglos su espíritu y significado, y sigue inscribiéndose en la entrada de fincas y casas más o menos aisladas.
Exacto. Cuidado con el perro.
Esto fue en lo primero que pensé cuando hace unos días saltó a los medios la noticia de un hombre que fue atacado violentamente por una jauría de perros mientras cazaba acompañado por su hijo en un monte de Teruel. Parece ser que el hombre se internó en el bosque adelantándose a su hijo y de repente, fue sorprendido por unos diez perros que se abalanzaron sobre él, supuestamente confundiéndole con una presa.
Aquí viene la primera cosa que no entiendo. Realmente no entiendo nada de cinegética, pero me cuesta creer que una jauría de perros entrenada en la caza mayor (se estaban dedicando al jabalí en esos momentos) confundan a una persona con este animal. Vale que en esos momentos de pánico el pobre hombre exudaría de todo por sus poros, y vale que compartamos un buen número de genes con los cerdos... pero de ahí por tomarle por uno de ellos... Como que no me cuadra. ¿O es que se trataba de un grupo de perros resfriados y sin olfato? ¿O es que los animalitos iban hasta arriba de estupefacientes y se ensañaron con lo primero que vieron? ¿O es que vieron en el cazador una amenaza? (Esto último es improbable, los perros de caza no son perros de compañía, si no meros instrumentos para dar alcance a otro animal, una máquina de matar, al igual que una escopeta. Es por eso que no reciben nunca agradecimiento ni muestras de cariño y es por esto que los matan cuando ya no pueden ejercer su función... Así, sólo conocen la compañía de hombres armados y es raro que lo atacaran por eso) Y un último y aterrador "oesque", ¿o es que los perros así azuzados contra la presa arremeten contra cualquier cosa en movimiento que se encuentren por delante, ya sea jabalí, oso, cazador o tranquilo paseante?
Siguiendo con la víctima del ataque, ésta pudo llegar con muchas dificultades al coche después de más de cien mordiscos que por fortuna no dañaron ningún órgano vital. Eso sí.. tuvieron que operarle de urgencia de la cabeza, pierna, ingle y testículos, y su cuerpo presentaba más de mil puntos de sutura.
Y aquí viene la segunda cuestión que no puedo entender. Después de todo el sufrimiento que tuvo que pasar esta persona, después de los múltiples mordiscos y las operaciones de urgencia (y en zonas tan delicadas), lo que más repetía él mismo, su familia y los periodistas que cubrían la noticia era que había perdido parte de una oreja. Un trocito de cartílago y piel. Un mero adorno de la cabeza. Un accesorio completamente prescindible.
A ver si el ala izquierda de Ícaro puede aclararmelo, porque estoy bastante confusa.
miércoles, 27 de enero de 2010
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