Cada otoño me pasa algo parecido, comienzo a hacer balance de los meses anteriores, me propongo metas, analizo mis esfuerzos y mis logros.
Para mí el nuevo año comienza cuando acaba el verano; cuando las hojas empiezan a oscurecerse y bailan sobre mi cabeza hacia saber qué musgoso rincón. Cuando el aire comienza a cargarse de humedad y el vello se me eriza en los brazos; cuando la piel, ahora sí, anhela su ración anual de salitre, y los granos de arena ansían pasearse por mis pestañas y mis cejas.
Hace ya más de diez años que dejé de regirme por los años académicos, así que no sé si estas manías me vienen porque el Otoño es, sin duda, mi estación favorita, seguramente porque no me gustan los extremos y porque los colores otoñales me vivifican.
Es por eso que este año estoy enfadada con el sol..que no termina de abandonarnos, porque sé que todas las buenas noticias que recibí al final de verano, sólo podrán cuajar cuando por fin empiece el otoño. Estoy segura que todo cambiará cuando la sutil neblina avance certera hacia la costa y la leve llovizna moje los párpados que, radiantes, esperan la lluvia vueltos hacia el cielo...
martes, 21 de septiembre de 2010
jueves, 2 de septiembre de 2010

Y es cuando la luna ilumina el triste hueco del cielo en el que anidan mis estrellas,
cuando tu presencia vuelve a mí como volátil ave ya extinguida.
Cuando el maléfico duende de verrugosas mejillas y pelo enredado esconde su aviesa mirada entre los juncos del pantano,
y el hada ansiosa hunde su poderosa dentadura en el frágil pescuezo de algún animal nocturno.
Cuando los cárabos se llaman unos a otros con su ulular triste y eterno y comentan las actividades propias del mortuorio.
Cuando los humanos prefieren la oscuridad y el sueño eterno al brillante resplandor del astro sol;
cuando los felinos planean a sus anchas sus travesuras sobre sus dominios, que entonces son eternos e inabarcables.
Cuando el infierno se inmiscuye en lo terrenal,
en esa breve milésima en la que daría mi alma por no seguir como siempre
y seguir como hasta ahora.
En ese insustancial instante,
pienso en ti,
y tú eres yo.
domingo, 8 de agosto de 2010
I ain't got no home, ain't got no shoes
Ain't got no money, Ain't got no class
Ain't got no skirts, Ain't got no sweater
Ain't got no perfume, Ain't got no bed
Ain't got no mind,
Ain't got no mother, Ain't got no culture
Ain't got no friends, aint got no schoolin'
Ain't got no love, Ain't got no name
Ain't got no ticket, Ain't got no token
Ain't got no god
And what have i got?
Why am i alive anyway?
Yeah what have i got?
Nobody can take away?...
Got my hair. Got my head
Got my brains, Got my ears
Got my eyes, Got my nose
Got my mouth, I got my smile
I got my tongue, Got my chin
Got my neck, Got my boobies
Got my heart, Got my soul
Got my back, I got my sex
I got my arms, got my hands,
got my fingers, got my legs,
got my feet, got my toes,
got my liver, got my blood..
I've got life,
I've got my freedom
I've got life
I've got life
and I am gonna keep it
I've got life
and nobody's gonna take it away
I've got life!
No tengo dinero, No tengo estilo
No tengo faldas, No tengo jerseys
No tengo perfume, No tengo cama
No tengo inteligencia
No tengo madre, No tengo cultura
No tengo amigos, No tengo educación
No tengo amor, No tengo nombre
No tengo ticket, No tengo pase
No tengo Dios
¿Qué es lo que tengo?
¿Por qué estoy viviendo entonces?
Si, ¿qué es lo que tengo?
Nadie me puede quitar nada
Tengo mi pelo, tengo mi cabeza
Tengo mi cerebro y mis orejas
Tengo mis ojos y mi nariz
Tengo mi boca y mi sonrisa
Tengo mi lengua, y mi barbilla
Tengo mi cuello y mis tetas
Tengo mi corazón y mi alma
Tengo mi espalda y mi sexo
Tengo mis brazos y mis manos,
Mis dedos y mis piernas,
Mis pies y mis pulgares,
Tengo mi hígado y mi sangre
Tengo mi vida,
tengo mi libertad
Tengo mi vida
Tengo mi vida
Y la voy a mantener
Tengo mi vida
y nadie me la va a quitar.
¡Tengo mi vida!
jueves, 15 de julio de 2010
Corría el año 1987 cuando me aprendí de memoria esta canción a fuerza de escucharla una y otra vez en el desvencijado radiocasette del 127 rojo de mi padre.
Quién me iba a decir que, después de tantos años, cuando resuena en mi cabeza no es la voz de Bunbury la que oigo, si no la tuya...
miércoles, 14 de julio de 2010
Paseaba distraída entre la multitud, fisgando por encima los lomos de los libros, con los sentidos saturados por el barullo, la música y los aromas de la feria. De vez en cuando levantaba la vista y me fijaba en la gente a mi alrededor, en los canis con look cristiano-ronaldo, en los surfer de vestimenta pija, en los negros altísimos con pantalones g-star, en los gitanos de negro y oro, y no veía más que clichés y tios sin atractivo ninguno. Decidí entonces dejar de fijarme en el género masculino y dedicarme por entero a los expositores de libros y cómics. Me acerqué a uno de los stands y, al ir a coger uno de los libros (más bien un fanzine subversivo de lucha obrera), mis dedos rozaron accidentalmente la mano de quien estaba a mi lado. Un relámpago instántaneo sacudió mi cuerpo y todo el vello de mi brazo tornó a erizarse. Y cuando me volví a comprobar quién era el sujeto que había provocado tal reacción en todo mi ser...madredelamorhermoso...no me lo podía creer! había encontrado por fin La Perfección!
Era un vikingo de más de unmetronoventa, de esos a los que dejarías que quemara tu casa, matara a tu ganado y te raptara con ánimo libidinoso. Un gigante de piel pálida, coleta morena, nariz aguileña, cejas rectas y ojos hundidos. Un armario ropero de espaldas inabarcables y brazos musculosos surcados de venas y tatuajes. Un hombretón de vestimenta grunge, vaqueros roídos, camiseta de mercadillo y guerrera militar. En definitiva, un dios nórdico recién sacado de Valhalla a mi entera disposición. Pese a lo que podais pensar lo que más me apetecía en ese momento era volver a la infancia: acercarme a él, preguntarle que si quería jugar conmigo y dirigirnos juntos de la mano al arenero más cercano a revolcarnos un poco.
Todo esto se me pasó por la cabeza en tan sólo cinco segundos, los cinco segundos a cámara lenta más ralentizados que recuerdo. Sé que a Mi Vikingo no le pasó por alto mi escrutinio pues en esos cinco segundos su mirada pasó de la sorpresa a la divertida ironía como por arte de magia. 5 segundos. 5 benditos segundos en los que creí haber encontrado al actor principal de mis sueños lúbricos. 5 segundos de ilusión que se desvanecieron como por ensalmo en cuanto ese pedazo de tio abrió la boca y oí su voz, mezcla de la del rey y la de cañita brava. Un horror.
No sé si preferiría seguir como hasta ahora y encontrar más atractivo en las voces que en el físico de las personas, o haberme quedado sorda y seguir con la confianza de haber encontrado al Hombre Perfecto.
martes, 22 de junio de 2010
""Tu piel semeja el bruñido del metal cuando se refleja en ella la luna llena"", me decía..
Que mis ojos cambiaran de tonalidad en esos momentos y me relamiera los colmillos, complacida, no parecía importarle, o quizá no se percatara de ello, ocupado como estaba haciendo recuento de mis lunares.
Era poner su mano sobre mi carne.. y todo nuestro alrededor caía en una sombra profunda, inmensa.. inabarcable. Un leve destello en su pupila me hacía reconocer el vestigio del antiguo misterio, el débil rescoldo aún hacía mella en los que yacían a mi lado.
Tampoco parecía darse cuenta.
Rodeados de metal, de la oscuridad intensa, del leve susurro de nuestros cuerpos en tensión, las palabras se volvían indescifrables y se mezclaban con susurros, gemidos y sonidos bestiales.
Cuando retornaba la calma y el silencio volvía a apoderarse del universo, los retazos de conversaciones sin sentido flotaban tenuemente en el aire. Sus dedos continuaban vagando por mi piel, suavemente y sin prisa ahora, mientras continuaba alabando el brillo extraño y antiguo que le daba la luna a mi cuerpo.
""Como si ella fuera cómplice en tu secreto, como si te protegiera en la distancia con su luz...""
Mi mirada volvía entonces al Cielo y ya no escuchaba nada más.
No parecía preocupado en absoluto por mi distracción.
Pasábamos aún mucho rato así, compartiendo pensamientos y comunicándonos a través de nuestros silencios. Luego las estrellas se enganchaban a sus ojos y la paz huía. Divagaba sobre cosas que no me incumbían.. ni me interesaban.
Volvíamos a la realidad entonces. A la rutina. Fuera del conjuro de la noche y del embeleso de la Luna.
Él regresaba a casa, junto a quien sus nocturnas escapadas perturbaban el sueño.
No parecía importarle.
A mí no me importaba en absoluto.
sábado, 19 de junio de 2010
Hay multitud de versiones sobre el origen de la palabra "puta", algunas bien traídas, otras bastante peregrinas. Desde la tradición popular que afirma que deriva de una diosa menor de la agricultura en el panteón romano,Puta, que acabó dando origen a la palabra "poda", pasando por una forzada derivación de la palabra "putesco" que significa "podrido", hasta la que señala que la palabra de marras proviene de "puteos"(pozo), debido a la costumbre de bajar a los esclavos a un pozo para someterlos sexualmente previo pago a su dueño.
La opción que parece más acertada es la que opina que deriva de la palabra "putta" que significa muchacha o chica de la calle. Esta también se usaba en su versión masculina, pero estaba menos extendida y hoy en día sólo se usa como tecnicismo del arte, y así a los angelotes que aparecen en algunos cuadros de temática erótica (y algunas veces religiosa) se les denomina con mayor frecuencia "putti".
En castellano tenemos muchísimas palabras y expresiones asociadas a la prostitución, vamos a ver algunas de ellas y su origen.
-Ir de picos pardos.
Casi todos los historiadores coinciden en que esta expresión se fraguó durante el reinado del rey Carlos III, el cual impuso la obligación a las prostitutas de vestirse de forma que se distinguieran de las damas honestas, con unas sayas de color pardo cortadas por los bajos en picos.
Otra versión habla de las costumbres licenciosas de los estudiantes del Siglo de Oro y sus acompañantes, las que para identificarse como prostitutas, llevaban un cintillo pardo en el borde de la falda.
-Ramera.
El origen de esta palabra es algo más discutido, veamoslo por órden cronológico.
En época romana, Rameras eran las que participaban en procesiones en honor de otras Diosas, llevando eiresiones “ramas de olivas”, o ramos de flores (fiesta de la que es heredera la del Domingo de Ramos cristiano). Y que eran seguidas de la construcción de chozas con ramajes en donde practicaban el amor físico y promiscuo.
La versión más extendida es la que procede del siglo XI, en la que las mujeres de "vida alegre" colocaban un ramo de vistosas flores en el balcón o en la entrada de sus casas para identificarse ante los posibles clientes, y eludir así el abuso, la explotación e incluso las vejaciones a las que estaban sometidas en los burdeles de la época.
La última interpretación de la palabra es más moderna y se origina cuando en el Madrid del siglo XV las mujeres que comerciaban con el sexo fingían ser vendedoras de ramos de flores.
- Como puta por rastrojo.
Esta expresión que parece tener origen navarro es sinónimo de "andar a trancas y a barrancas". Recuerda los tiempos cuando, después de la cosecha, se celebraban las fiestas y a los pueblos llegaba alguna prostituta que acababa ejerciendo su trabajo en el campo, en cualquier rastrojera.
Si no conociéramos la estatua completa... ¿qué pensaríamos que está haciendo Dafne en tan sugerente postura?
- Bacanal.
Los misterios dionisíacos griegos dieron lugar a las bacanales romanas, las fiestas multitudinarias en honor al dios Baco, dios del vino y de la agricultura. En ellas, los romanos se reunían, bebían vino y se entregaban a los placeres sin limitación ninguna. En el 186 a.C. el Senado prohibió la celebración de bacanales promulgando una ley, tratando de volver el culto a Baco a su entorno sagrado, aunque no se pudo extinguir totalmente debido a su gran popularidad (La Iglesia católica hizo algo similar reemplazándolas por el carnaval)
La palabra "orgía", que para nosotros sería sinónima de bacanal, tenía entonces un sentido muy distinto aunque también estuviera ligada a las fiestas en honor del dios Baco: se refería entonces más bien a los preparativos para la fiesta y todo el trabajo que conllevaba llevarla a cabo y no tenía ninguna connotación sexual.
-Meretriz.
Deriva directamente del verbo "mereo" que significa "ganar" o "cobrar". En Roma se establecía una diferencia entre meretriz y prostituta basada en el tiempo durante el cual ejercía su oficio: mientras que la meretriz sólo ejercía de noche, la prostituta (cuyo nombre deriva de trabajar delante de los "staula") se dedicaba a su actividad tanto de día como de noche.
-Fornicar.
Era tal el número de mujeres en Roma que ejercía la prostitución, que muchas de ellas tenían que desarrollar su trabajo bajo las arcadas de los grandes edificios abovedados, denominadas también bóvedas fórnix. Al acto sexual realizado bajo ellas empezó a conocersele entonces como fornicar, y a las mujeres que lo realizaban previo pago, fornicadoras.
-Fuck.
Aunque esta es una palabra de lengua inglesa no está de más conocer sus orígenes, aunque algo oscuros.
La primera explicación que tenemos de esta palabra es el acróstico de la frase "Fornication Under Consent of the King", que se acuñó en Inglaterra una época en la que las relaciones sexuales estaban solo permitidas con la venia del Rey y se colocaba un cartel con esta leyenda en las casas.
Esta versión, sin embargo, no es aceptada por todos. Hay etimólogos que sostienen un origen menos pintoresco, pero más fundado. Argumentando que la práctica de convertir acrónimos en palabras aparece por primera vez en el siglo XX, plantean que fuck tiene que ser la derivación de la antigua palabra danesa fokken, que entre otras acepciones tiene, precisamente, la de copular.
miércoles, 16 de junio de 2010
La web de Cercanías de Renfe convocó recientemente un concurso de relatos cortos. Se trataba de expresar, en 99 palabras, algo que estuviera relacionado con "el tránsito, el viaje, el movimiento hacia un destino".
Ícaro participó (al completo, con sus dos alas). También han participado Nausikä, cuyo Blog recomiendo seguir, y Vea, una amiga común.
Así pues, aquí están los relatos. Ninguno de ellos ha sido premiado... De los ganadores a mi me gusta únicamente el primer premio, creo que cualquiera de estos cuatro relatos se merece más el premio que los finalistas pero... para gustos los colores.
DE VUELTA
La luz ambarina de mis ojos rebotaba contra la ventanilla del tren, mientras el paisaje, conocido y antaño cotidiano, huía velozmente.
Bajé la vista hacia mis manos, años más viejas pero igual de ansiosas por acariciarte que la última vez que nos encontramos. Ellas recordaban mejor que yo cada línea de tu cara, cada surco de tu piel.
Descendí temblorosa y a lo lejos oí tu voz que sobresalía por encima del barullo del andén. Me giré con mi nombre aún suspendido en el aire, y la Felicidad, por fin, asomó tímidamente en mi alma.
Ala derecha de Ícaro
MAÑANA
Como cada mañana, desde hace semanas, la ve subir al tren. Puede oler su aroma desde su asiento, ver sus inquietos ojos leer. Al llegar a su parada, ella le pregunta "¿vas a salir?". Tras un amago de respuesta, agacha la cabeza y se aparta. La sonrisa y el "gracias" con que le obsequia es todo lo que necesita para afrontar el día.
Baja en la siguiente parada, prometiéndose que mañana si, mañana le dirá algo. Tiene dos horas para pensarlo antes de entrar al trabajo. Podría coger cualquiera de los trenes posteriores pero... entonces no la vería.
Ala izquierda de Ícaro
AUSENCIA
“El viaje ha finalizado. Por favor no se separen de sus pertenencias. Gracias” Indicó el altavoz del tren en el que me encontraba.
Desperté.
Todavía recordaba vagamente los borrones que se habían ido desdibujando en la ventanilla de mi asiento durante el viaje.
Aun soñoliento era feliz, iba a verla, a tocar su pelo negro y observar su tez nívea.
Salí del tren y el frío golpeó mi cara.
Miré los andenes.
Mi teléfono sonó. No era ella; otra voz me informaba del porqué de su ausencia, entonces comprendí que conviviríamos toda una vida. Su ausencia y yo.
Nausikä
VALIENTE DECISIÓN, INCIERTO DESTINO
Después de aquella tormenta, en la que los truenos salían de tus labios y lo único que me mojaba la cara eran mis lágrimas, me subí al primer tren. El orgullo de saber que hice lo correcto, no me produce ni un ápice de felicidad. Me aterran las cuatro horas de trayecto que pasaré arrepintiéndome de alejarme, las mañanas que no despertare a tu lado y los besos que no me darás, pero sé que debo irme lejos para que acabe este cuento sin final, porque te quiero, pero más me quiero yo.
Vea
jueves, 20 de mayo de 2010
Hoy, 20 de mayo, por iniciativa de un grupo de Facebook, es el Día Mundial de Dibujar a Mahoma.
Seguro que os acordáis del revuelo que se formó hace unos años con la caricatura que un periódico sueco se atrevió a publicar. Y cuando digo revuelo no me refiero a una serie de protestas formales por la posible ofensa que el dibujo pudo causar a un grupo religioso, sino a una serie de amenazas y avasallamientos por parte de grupos islamistas radicales.
Entiendo que se puede alegar que se deban respetar las creencias personales de cada uno, pero en este caso, el recibir amenazas por hacer algo tan simple como una caricatura, atenta expresamente contra la libertad de expresión. Lo que ocurrió con el periódico sueco se ha repetido varias veces después, la última con un episodio de South Park, que se autocensuró (aunque ya se sabe como es South Park...). En Pakistán, se ha restringido al Facebook hasta finales de este mes para evitar el acceso al grupo antes nombrado (que tiene un contragrupo, y con más seguidores aún). Las reacciones son tan desproporcionadas que me resulta difícil hablar de algo con lo que tengo una postura tan OBVIA.
Así que, como una imagen vale más que mil palabras, me he animado y en media horita con el Paint (que el Photoshop es de maricas) he creado esta obra de arte que tenéis debajo de estas líneas: Mahoma en bicicleta. Que como todo el mundo sabe, cualquiera acojona un poco menos cuando se ve montado en una bicicleta, y más si es de color verde pistacho.
El comienzo de una prometedora carrera en la pintura: 
(Pulsa en la imágen para ampliar)
Hay que puntualizar que este abuso de poder por parte de la iglesia, sea del signo que sea, no solo pasa lejos de nuestras fronteras. Aquí mismo, en España, esta semana se ha impuesto una fianza de 192.000 euros a Javier Krahe por mostrar su corto "Como cocinar a Cristo para dos personas" en TV. El vídeo fue emitido en 2004 en el programa "Lo + Plus" (que buen programa, que recuerdos), y la productora del prógrama deberá pagar otra fianza de 144.000 euros. Todo por un inocente corto de 1978, más chorra que otra cosa:
Hay que joderse.
viernes, 14 de mayo de 2010

Porque a veces las palabras son inútiles, mera articulación de sílabas que no comunican nada...
Porque en ocasiones hay que dejar que el instinto tome el mando, que la razón quede aparte y que la fiera que llevamos dentro emerja hasta la superficie.
Porque aún guardo el recuerdo de tu mano en mi garganta.
Porque en el sexo hay que explorar nuevos caminos y experimentar nuevas sensaciones o dejarse morir en la rutina y la monotonía.
Porque todos deberíamos experimentar alguna vez en la vida ""le petite morte""
Porque un dulce no le amarga a nadie...
martes, 11 de mayo de 2010
En el trabajo siempre estoy escuchando música. Es algo que me ayuda a pasar el tiempo, y a no ser que la tarea que esté realizando requiera mucha atención, no me quito los cascos de mis orejas raras.
Entre lo que escucho al cabo del día, siempre reservo un hueco de 12.00 a 13.00 para un programa de Radio 3, Siglo 21. La música es generalmente electrónica y poco convencional, siempre novedades. Pero lo que hace de este programa realmente especial es su "Buzón de voz". Una sección donde puede llamar cualquiera, y exponer lo que más le apetezca: se habla de actualidad, a veces de política (ultimamente mucho del caso Gurtel), de ecologismo, de croquetas con bechamel, de contra-consumismo, etc.
En este trocito de programa siempre hay alguna idea que destaca entre tanto chalao ultramoderno. Siempre hay un filósofo de andar por casa que aporta alguna idea, normalmente sin una importancia vital, pero siempre interesante y en la que seguro muy poca gente se ha parado a pensar, a pesar de su evidente obviedad a veces.
De uno de estos anónimos pseudofilósofos es una práctica, un hábito que desde la semana pasada estoy llevando a cabo:
Cuando ya estés en la cama, a punto de cerrar los ojos para intentar dormir, piensa en lo mejor que te ha pasado durante ese día. Puede ser una conversación, alguien que hayas conocido, algo que por fin hayas conseguido realizar o simplemente el hecho de que hayas disfrutado de otro día más con normalidad. Sea como fuere, seguro que encuentras algo por lo que merezca la pena cerrar los ojos y descansar, descansar para vivir otro día con plenitud.
sábado, 8 de mayo de 2010
Hubo una época en que pasaba dos horas diarias en transporte público para ir a trabajar, generalmente iba en autobús y volvía en tren.
El viaje del autobús era tranquilo siempre y cuando te acordaras de llevar el mp3 y te incrustaras bien a fondo los auriculares en el tímpano; pero el regreso en tren era de todo menos reposado: no valía de nada el escape de la música, en el pasillo la gente hablaba a voces, cantaba o bailaba ajenos al traqueteo continuo.
De los usuarios habituales que formaban esta fauna humana destacaba un tipo del que siempre solía huir, ya que siempre se ponía de cara a mí en el asiento contrario y me iba sacando fotos con el movil mientras yo procuraba poner cara de poker y miraba por la ventana por no defecarme en sus difuntos.
Para evitar que se sentara justo enfrente de mí y me diera conversación, tortura de la que no siempre pude zafarme, agradecía cualquier distracción por mínima que fuera. Así fue como comencé a hablar con uno de los revisores de la línea.
No era joven en absoluto, de hecho tenía una hija un par de años más joven que yo, pero tenía un atractivo innegable, y en sus ojos brillaba el deseo de compañía casi tanto como el alcohol. Se sentaba siempre que coincidíamos enfrente de mí e intercambiabamos problemillas e ilusiones, me dejaba viajar gratis, se recreaba en mi escote y alguna vez pude aspirar su aroma mezclado con la colonia que usaba.
Cuando le dije que dejaría de viajar con él su mirada se nubló y dejó caer todo su peso en el asiento, como si de veras le importara que no fueramos a vernos más.
En la despedida leí en su mirada que hubiera querido algo más. Creo que yo hubiera accedido.
sábado, 17 de abril de 2010
A veces los relatos no toman el camino que deseas, los personajes siguen planos e irreales por mucho que intentes aportarles matices y las situaciones en las que se ven envueltos aparecen forzadas. Cuando se llega a este irritante punto solo queda una cosa por hacer: oprimir la tecla Supr y comenzar de nuevo, cambiar totalmente de punto de vista y relegar esa idea a la carpeta de "Fallidos". Si fuera hombre creo que equipararía esa situación a un gatillazo, te sientes frustrada e incapaz de empezar nada más.
En otras ocasiones, los personajes te persiguen día y noche hasta que no puedes huir más y plasmas sus historias, entonces viene la tranquilidad y el descanso.
En el caso del "Juego de las Palabras" no había manera de sacar adelante el texto. Escribí cinco relatos diferentes de los que no creo que se pueda salvar ni una frase, así que al final tuve que hacer un poco de trampa e incluir las palabras que tenía que insertar en el relato, en una entrada normal del blog. Mis palabras eran:
amanecer, música, saxofón (yo puse saxo), paracaídas, inquisición, lámpara, carrera, reir, enmarcar y pensar; y esto es lo que me dieron de sí.
Cuando era yo (más) joven me encantaba teorizar. Había días en que me sorprendía el amanecer desgranando las situaciones diarias, clasificandolas y montando teorías, razonables o no. Una de estas muchas teorías que pregonaba a gritos era la de la "búsqueda del gemelo" y se basaba en algo muy simple: por más que te pueda gustar gente de lo más variopinto, siempre acabarás emparejado con alguien lo más parecido posible a ti. Con esto quería decir que siempre es más fácil entenderse con alguien de tu mismo estrato social, o religión, o etnia, o cultura; no que tuvieras que sentirte atraído por alguien con el mismo color de ojos que tú, o por tener el pelo con tu mismo grado exacto de ondulación.
Parece lógico que la convivencia será más agradable si a tu pareja y a ti os gusta la misma música (seguro que Bill Clinton se rodea de amantes del sexo, digo del saxo), si os van los deportes de riesgo y pasais los ratos de asueto saltando en paracaídas, si os dedicais todo el año a preparar la carrera de San Silvestre o si ambos teneis como libro de cabecera "Historia de la Inquisición Española" (Martín Walker) y dedicais el tiempo post-polvo a debatir sobre los métodos de tortura narrados.
Al ir sumando años (que no madurando) me fijé también en otras cosas para saber si la otra persona sería "parejible" o no, y es en los adornos externos. La primera (y única vez) que vi a un chico con un piercing igual al yo llevaba y en el mismo lugar exacto, noté una corriente de atracción mutua y no pude evitar una mirada de coqueteo. Importaba poco que el chico no me gustara o que fuera con su novia, ambos habíamos elegido algo exactamente igual y eso nos hacía sentirnos atraídos el uno hacia el otro. Con los tatuajes me pasa otro tanto, cada vez que vislumbro un trozo de piel de alguien del sexo opuesto con algún tatuaje literario, me entran ganas de ponerle debajo de una lámpara para verlo bien y decidir por lo escrito si realmente merecería la pena empezar una relación con él o es sólo un mero espejismo. Al cabo de un rato, pienso en las fotos que tengo enmarcadas en mi salón y me echo a reír...
viernes, 2 de abril de 2010
Cielo plomizo, cargado del llanto ajeno y de la polución de las chimeneas.
Ni la mayor de las tormentas podría aclarar este día.
Ni tampoco mis pensamientos.
Arena solitaria, pedregosa, empapada de lluvia y de olas.
Las gotas caen y en mi pelo tornan a mezclarse el agua salada y dulce.
La espuma comienza a lamer mis pisadas pero sigo dejándome llevar, que sea el instinto el que me guíe.
Mis pies se hunden en la arena mojada y noto la humedad en todo mi cuerpo.
El agua está helada, igual que el día, y un escalofrío sube por mi espalda sin poderlo evitar.
El vello de los brazos se me eriza mientras el viento azota mi cabello.
Así no puedo ver nada, pero tampoco me importa.
Sólo quiero sentir.
Sentir la brisa acariciando mi piel, las gotitas de agua que salpican mi cara y el salitre anegando mi alma y dejándola transparente y pura, igual que la mar.
Me siento viva.
Me siento en paz.
Y desearía que este momento se volviera eterno.
jueves, 25 de marzo de 2010
Para animar un poco esto, que no escribo en el blog desde hace eones, el otro ala de Ícaro y yo decidimos hacer un jueguecito: escribir un relato con 10 palabras elegidas por la otra persona. En mi caso, las palabras eran estas: deseo, tropezar, cabello, viaje, frigorífico, arboleda, amortiguar, remendar, baile, tiempo. Espero que les guste.
Había llegado la hora. Aquella noche el módulo había sido un ajetreado baile. Dos oficiales abrieron la celda, y al percibir sus miradas firmes supo que no eran necesarias las palabras. Se levantó de la roída silla, tropezando, aún aturdido pero no asustado, con el deseo de afrontar su destino cuanto antes. Mientras era conducido a la sala de ejecución se preguntaba si de verdad era éste su último viaje, si cuando cerrara los ojos por última vez TODO se acabaría... No era un buen momento para tener una crisis de fé, por lo que se autoconvenció de todo lo que le habían enseñado hasta su último día, que después de que el veneno penetrara en sus venas un Ser Supremo le acogería en su seno de infinita misericordia. O eso quería creer.
Mientras le ataban los brazos, crucificado a la cama con correas de cuero, se daba cuenta de que esta vez no iba a ser como las películas. No habría una llamada salvadora a última hora. Su caso no había saltado a los medios, no había hordas de manifestantes en contra de la pena de muerte gritando en la calle, solamente era el preso número 67 que se ejecutaba ese año, únicamente en su país.
De poco servía que fuera inocente. Durante toda su vida, desde los 14 años, había sido una lacra para la sociedad: había asaltado, había robado, había atracado a punta de navaja a un número de incautos que le costaba recordar. Pero de lo que estaba seguro es de que no era un asesino. La mala fortuna quiso que 4 años antes se encontrara en el lugar equivocado, en el momento erróneo. Dos testigos le reconocieron como el autor de los disparos que acabaron con la vida de aquella desgraciada pareja que paseaba en la oscuridad de la noche por su misma ciudad. Poco importaba que no hubiera luna, que las calles apenas estuvieran iluminadas, o que una arboleda se interpusiera en su campo de visión. No se encontró el revolver homicida, pero bastaron los testimonios de esos dos testigos, que tal vez en busca de su momento de gloria, amortiguaron con él su frustación por la delincuencia cada vez más creciente en su ciudad. No les culpaba, tal vez de verdad creyeron reconocerle, de noche todos los gatos son pardos, y más si eres negro y con una extensa lista de antecedentes penales. El no disponer de una coartada demostrable solamente era un elemento más en todo aquel conjunto de circunstancias que iban a terminar con su vida.
La última correa se ajustó fuertemente a su brazo. El mismo brazo en el que se le colocó una vía intravenosa. Su tiempo se acababa. Ya no podía hacer nada para remendar los errores en su pasado, era demasiado tarde. Renunció a pronunciar ningún epitafio a modo de últimas palabras, ya nada de eso tenía importancia. Con el cabello sobre los ojos, incapaz de apartarselo debido a las fuertes ataduras que le anclaban a la cama, observó como el verdugo se acercaba al interruptor que acabaría con su vida. Un ligero clic, y la mezcla letal comenzó a penetrar en su cuerpo. Solo unos segundos más, y todo acabaría. Respiró hondo, tranquilo.
P.D. Tengo hambre, me voy al frigorífico (no había forma de meter la palabrita)
lunes, 22 de marzo de 2010
- las mujeres famosas de 40 te parecen divinas y estilosas y las de 20 niñatas engreídas
- en el hipotético caso que un chico de 20 años te sonría no piensas en que le gustas, si no en que tienes el pelo como si te lo hubieras peinado con una batidora
- se te pasa por la cabeza, aunque sea fugazmente, aunque sólo sea bajo influencia etílica, engendrar engendros.
- la cita que siempre tienes en la cabeza es "Nel mezzo del cammin di nostra vita"
- el lubricante es más una necesidad que un juguete sexual
- empiezas a cuestionarte cómo resultará el binomio tatuajes + arrugas
- sales a la calle sin maquillar y te sientes como freddy krugger en un mal día
- vas a la peluquería y eliges un periódico en vez de un cómic
- después de una noche de desenfreno y alcohol en tu cabeza parece haberse instalado una máquina de pinball y tu estómago parece una lavadora en pleno centrifugado
- muchos más días de los que te gustaría confesar cambias el metal por la clásica
- el tinte cada vez te dura menos
- los tacones se quedan en el armario "para un día especial" en vez de ser un accesorio diario
- no consigues arrancar por la mañana sin un café en día laborable o sin un alka seltzer en un post-festivo
- una de las frases que más se te pasan por la cabeza es "Si ahora estoy así ¿cómo estaré cuando me jubile?"
- ya no "tienes carácter" eres una regañona y una cascarrabias
- los niños (y no tan niños) te tratan de señora.
- cuando encuentras un bolso/zapatos/accesorio que te encannnnta dudas si comprarlo por si "ya no te pega por la edad"
martes, 9 de marzo de 2010
No entendía ni remotamente lo que me estaba pasando. Ni dónde estaba. Ni por qué me hallaba allí. La verdad es que no recordaba absolutamente nada desde la caída.
Aún sentía el resquemor, las ardientes ampollas abrasando la piel, las plumas ardiendo que caían sobre mi cabello y la cera de abeja que se derretía imprimiendo sus lágrimas a lo largo de mi cuerpo.
Poco a poco empecé a sentir mis músculos, y un ligero mareo se adueñó de mi cabeza, como si hubiera abusado de las libaciones. Los ojos no obedecían mis órdenes y se mantenían cerrados, la oscuridad daba vueltas y no se percibía ningún sonido a mi alrededor que pudiera haberme orientado. Ciego y sordo como estaba, no me quedaba más sentido que el tacto, pero incluso este lo notaba atrofiado; mis manos palpaban el suelo, pero la superficie era extraña y mi cerebro no la reconocía. Estaba echado sobre una superficie que parecía arenosa, pero puntiaguda al mismo tiempo. Hería mis brazos y mis piernas como si mil agujas diminutas penetraran en mi cuerpo, pero se deshacían en partículas cuando intentaba palparlas. Además, notaba un estremecimiento bajo mi cuerpo, como si el terreno sobre el que me encontrara estuviera vivo, respirara, le ofendiera mi presencia.
Creo que entonces sentí desmayarme y perdí la conciencia por un breve lapso de tiempo. En ese intervalo, volví a soñar con mi padre. Dédalo acudía a mi presencia una y otra vez, desesperado, lloroso, mesándose los cabellos y arañándose la piel ante mi pérdida. Al despertar, fue su imagen lo que recordé, desconsolado y aturdido, supe entonces dónde me encontraba y cómo había llegado hasta aquí. Por supuesto, recordé también quién era y cuál había sido mi pecado.
Fue entonces cuando mis ojos se abrieron y se atrevieron a mirar alrededor, y se posaron entonces en el desierto y la desolación del Hades. Donde ningún ser vivo debía penetrar, donde ningún espectro conseguía huir.
Toda la superficie era terrosa, pero de un color oscuro, como de ladera de volcán, como de tierra estéril e infectada. Parecía un engaño de la mente, pero al cabo de un rato de observarla, descubrí que, efectivamente, el suelo de este tenebroso lugar tenía vida propia, se movía, ondulante, como el cuerpo de una tremenda serpiente, vacilante, agresiva, al encuentro del incauto, al que, poco a poco trataba de hacer llegar hacia la orilla del enorme y oscuro lago. Qué pasaría entonces no lo sé ni quiero imaginarmelo, sólo di la espalda al horror e intenté no escuchar los alaridos ajenos que cortaban la espesa y densa bruma.
Pude incorporarme entonces sobre mis piernas y noté que echaba en falta algo a lo que estaba acostumbrado aunque en principio no se me ocurriera de qué se trataba. Sólo caí en ello cuando vi a los demás condenados en fila, en pos del barquero. Parecían verdaderamente una visión espectral (¿y acaso no lo eran?), con sus cuerpos esqueléticos y translúcidos esperando en la orilla del oscuro lago, con los ojos vagos e inexpresivos y con letanías e ineficaces arrepentimientos llenando sus bocas. Fue en ese momento que me dí cuenta de mi desnudez, que ninguna capa me cubría y que, extrañamente, mi cuerpo parecía mucho más opaco que el de mis compañeros.
Mi curiosidad pudo más que mi miedo cuando me acerqué paso a paso a la orilla y mi imagen se reflejó en las negras aguas de la laguna Estigia. Un grito ahogado de estupor sonó en la lejana caverna, retumbando desde el lado más próximo a mí hasta el rincón más perdido de aquel fétido e inmundo agujero. Cuando me llamaban por mi nombre humano había sido un muchacho alegre, inquieto y atractivo, de pálida piel y bucles castaños, que ofrecía sus potentes músculos al deporte de la caza y al solaz de la poesía. Sólo un capricho juvenil e inconsciente había hecho que todo eso se transformara. Mi cara ahora estaba surcada de líneas, y aunque no había perdido su belleza, la lozanía que otrora campara a sus anchas, se había perdido irremediablemente. Mi piel, antes pálida y lampiña, parecía ahora oscura, con barba más que incipiente; el pelo castaño habíase tornado negro como ala de cuervo, y todo mi ser paracía haber envejecido diez años en una sola noche.
Lo más inquietante fue que, al caer de espaldas, presa de la desesperación y el aturdimiento, algo amortiguó el golpe. No fue el árido terreno el que paró mi caída... era algo anexo a mí cuerpo, elástico. Por un breve instante creí que aún seguía llevando las alas postizas que mi padre creó para mí; pero me sentí raro al tocarlas. Donde debía haber suavidad y plumas sólo había frialdad y nervios. Poniéndome de rodillas lo más rápido que pude intenté darme la vuelta como un perro qeu se muerde la cola, mas nada vi que se saliera de lo corriente. Intenté tranquilizarme entonces y me concentré en los músculos de la espalda, al cabo de un rato con los ojos cerrados, empecé a sentir una leve brisa en mi cara, y parecióme seguro que provenía de detrás de mí. No quería volver a asomarme a aquel pozo de podredumbre que era la Estigia, pero no me quedaba más remedio si quería ver en qué me había convertido. Rogué a Atenea, diosa de la sabiduría, que me diera suficiente conocimiento para entender lo que me estaba sucediendo, aunque en el fondo de mi ser no creí que la diosa fuera a ayudarme vistas cuales eran mis circunstancias.
Anduve a ciegas hasta la orilla, temiendo que cada paso me hundiera en el cieno de la laguna, que me engullera y no pudiera escapar jamás. Pero nada de esto sucedió. Llegué hasta el oscuro líquido, y las pequeñas olas que se formaban por las corrientes suberráneas lamieron mis pies y mis tobillos. Me adelanté sobre el viscoso reflejo del agua, si es que aquella masa líquida era agua, pues más bien parecía crudo; me incliné y abrí los ojos poco a poco. Mis facciones continúaban avejentadas prematuramente, pero vislumbré en ellas una expresión de serenidad que no había percibido nunca antes, como si mi mente ya supiera lo que me iba a encontrar cuando el espejo reflejara el resto de mi ser. Cerré los ojos por un momento porque no creí que fuera a soportar la visión de mi cuerpo, tal era mi nerviosismo y desesperación.
Cuando los volví a abrir me encontré de nuevo con mi rostro dolorido y ajado, con mis hombros musculosos pero caídos, con mi pecho poderoso y vencido que subía y bajaba rápidamente presa de la excitación y del miedo. Y por segunda vez intenté ahogar un grito. Pero no pude. Un alarido ronco arrancó desde el fondo de mis entrañas y resonó, estoy seguro, hasta en los cimientos mismos de las ciudades que se erguían sobre nuestras cabezas.
No recuerdo nada más. Sólo sé que caí de rodillas con los brazos enterrados en el líquido maloliente del lago, con la cabeza inclinada sobre mi pecho, y con las oscuras y tenebrosas alas de murciélago que nacían en mi espalda enhiestas y orgullosas mostrándose al mundo infernal.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Que los periodistas hablen tan rematadamente mal, cometan errores de sintáxis y confundan palabras con sonido similar y significado completamente diferente
Que los telediarios se hayan convertido en magazines y sean de todo menos objetivos
Que haya tan pocos actores de doblaje en españa, o se contraten siempre a los mismos para series y anuncios
Que los anuncios de compresas y tampones los ideen misóginos furibundos
Que las películas pornográficas estén dirigidas casi exclusivamente al género masculino (gay y hetero)
Que Arguiñano siga diciendo "almóndiga"
Que los espectadores continúen viendo, aplaudiendo y vitoreando a ese engendro barriobajero, zafio e inculto que es la Esteban
Que cuando muere una mujer extranjera a manos de su pareja se recalque su extranjería (igual es que importa menos que si fuera española)
Que cuando muere un gay famoso en extrañas circunstancias se recalque su homosexualidad (igual es que importa menos que si fuera hetero)
Que Telecinco se siga superando temporada tras temporada en contenido estúpido y concursos bodrios... ¡y que siga sumando espectadores!
miércoles, 24 de febrero de 2010
Hace unos días recuperé un viejo vicio en papel. Cuando yo tenía unos 15 años (no hace tanto) me aficioné a los cómics, pero no a los típicos cómics de marvel o de la patrulla x o spiderman, no. A mí me robó el corazón un anti-héroe, satánico, descreído y a ratos maléfico. Un tipo engañado por las fuerzas del Mal que se encuentra de repente inmerso en el juego que mantienen el Cielo y el Infierno, que siempre debe acabar en tablas para mantener el equilibrio en la Tierra.
Spawn.
Me sedujo sobre todo su desesperación, el no saber qué le ocurría, por qué estaba allí y qué debía de hacer. El cómo va conociendo sus habilidades, cómo se mimetiza con su ropaje, o más bien al revés, su ropaje se mimetiza con sus restos..
Era algo tan fuera de lo habitual de lo que yo había conocido hasta entonces en cómic, tan "oscuro", que no pude más que dejarme llevar.
A lo largo de los años he ido siguiendo sus desventuras, leyendo los cómics descargados en el pc (menos mal que este blog no lo conoce ni dios.. porque la Sinde que es casi tan ubicua como él si lee esto seguro que nos lo cierra), pero no era lo mismo, claro. A los que hemos crecido con un libro de papel en las manos nos será dificil sustituirlo por mucha tecnología que aparezca.
Así que hace unos días me di una vuelta por un par de tiendas de cómics, buscando infructuosamente uno de esos tebeos que devoraba cuando era más joven. Pero.. qué raro.. todos estaban descatalogados.. no había en ningún sitio, lo único que encontré fue un artbook, el primer libro de una trilogía con Spawn de protagonista. Me lo compré, a pesar del precio y cuál sería mi sorpresa cuando empiezo a leerlo y... ¡no es MI Spawn!
No es Al Simmons... ¡ni siquiera es negro! Han reconvertido el personaje de Spawn, manteniendo su servidumbre al Mal, su traje y su desesperanza y lo han convertido en una especie de Cloud Strife épico (peazo de espada incluida) sumergido en un mundo mítico de dioses menores y mayores, de animales dantescos, de reinos de ensueño y de leyendas.
Al igual que Al, hizo una promesa en el momento de su muerte para que le permitieran ver una vez más a su amada, pero ahí se acaban las similitudes; este Spawn raro, para empezar, en el primer capítulo del libro, mata a su enamorada.
El traje es parecido también, pero no tiene autonomía, ni cadena, ni vida propia en general.
Y lo más importante de todo para mí, este Spawn suplantador tiene una misión clara: matar a los dioses que le va señalando su Amo, mientras que la seña de identidad de "mi" Spawn es la total falta de cometido. Como ya dije al principio, Spawn no sabe por qué y para qué está de nuevo en la Tierra, y es más, no le queda claro si es "bueno" o "malo".
Resumiendo..
Yo quiero a MI Spawn, en su cochambroso y macabro trono de calaveras en el peor barrio de la ciudad, rodeado de basura, de mendigos y de yonkis; peleando contra un hippy cualquiera o ayudando a un poli gordinflas y bobo y a su poco más avispado compañero gafoso. Quiero a MI Spawn enfrentándose con ángeles, con demonios, convirtiéndose en el amo y señor de los Infiernos; combatiendo contra robots locos, sufriendo cada vez que sus ropajes penetran en él y dominan sus actos...
(Y sí.. ya sé que en los tebeos se decía que Spawn no era único, que había habido muchos Spawns antes que él, etcétera, pero sigo sin bajarme del burro...)
miércoles, 17 de febrero de 2010
Al final de su vida, un año antes de morir, Johnny Cash tomó prestada una canción de NIN para hacer su propia versión. El resultado fue un tema absolutamente emocionante, en el que la voz de Cash aparece rota y cansada por tantos años. Es acorde con la letra de la canción, que nos sugiere un análisis de su vida cuando estaba pronto a acabarse, arrepentido y pidiendo perdón por todos sus excesos y toda el daño que hizo a la gente más cercana a él.
He visto el video muchas, muchísimas veces, y aún así se me sigue poniendo la piel de gallina como la primera vez
sábado, 13 de febrero de 2010
Paso nº1: Bajar la luz de la habitación donde os encontreis.
Paso nº2: Apagar cualquier aparato que pueda hacer ruido molesto o que os distraiga: la televisión, la lavadora, el carrillón del pasillo...
Paso nº3: Ir a la siguiente página http://www.musicarelajante.es/
Paso nº4: Pinchad en la opción "Relax en la Playa"
Paso nº5: Relajaos observando el arte caligráfico de Andrew van der Merwe
(Pinchad en la imagen para verla más grande)








domingo, 7 de febrero de 2010
Así titula un capítulo Eduardo Punset, en su libro "El viaje a la felicidad". Libro que personalmente recomiendo. Se trata de un acercamiento desde el punto de vista de la ciencia, y más concretamente de la biología, a la forma en que nuestro organismo induce a la felicidad o a la falta de la misma. Así pues, la felicidad, una de las emociones más complejas de la que disponen los anímales (no es exclusiva de los humanos, aunque mucha gente lo piense así), se puede estudiar y explicar desde un punto de vista puramente biólogico, como casí todo en la vida, mediante el estudio de los mecanismos y reacciones que la provocan. Emoción compleja por ser el conjunto de otras emociones (amor, ausencia de dolor, etc).
Me voy por las ramas. Para explicar lo que quiero en este post voy a poner un ejemplo con los perros (cuyo hipotálamo difiere en muy poco con el de los humanos). Si has tenido algún perro, te habrás dado cuenta de que, a la hora de llenarle el plato con pienso o lo que sea para comer, el perro se vuelve loco de alegría: mueve el rabo, da saltitos, algún ladrido... Sin embargo, en el momento en que ya tiene su plato lleno y puede empezar a comer, se lo toma con calma, pierde el interés tan exagerado que tenía por la comida antes de servirsela o incluso no se termina el plato.
¿Curioso, no? ¿Cómo ha podido perder su interés tan pronto? La explicación científica a este hecho es que en el hipotálamo del perro (y de los humanos) está lo que los científicos llaman el circuito de la búsqueda. Este circuito, que activa los resortes de placer y felicidad, solo se enciende durante la búsqueda de alimento, y no en el propio acto de comer. La felicidad en el perro está en el momento en que está esperando, a la expectativa, sabiendo que va a comer, aventurando lo que va a pasar. Sin embargo, una vez que tiene asegurada su comida, se calma, y vuelve a un estado más natural y sosegado con sus preocupaciones cotidianas (las que pueda tener un perro...). Esto puede tener sentido para la perpetuación de la especie, el perro debe estar continuamente buscando su próxima fuente de alimento (o una pareja para reproducirse, o cualquier otra cosa que ayude a no extinguir la especie), en lugar de regocijarse y conformarse con lo que tiene hasta ahora.
Extrapolemos esto a los humanos. Por ejemplo, quien no se siente alegre y con un estado de ánimo mejor pensando en el viaje que va a hacer el fin de semana próximo. Solamente en pensar en ese viaje, en hacer preparativos, en buscar alojamiento o medio de transporte aventurando lo que va a venir, hace que los problemas cotidianos sean menores y se esté de mejor humor. Da igual incluso que se esté agobiado en el trabajo, uno se imagina lo que va a suceder el fin de semana siguiente y de esta forma se evade.
El problema, tal vez, es que durante tanto tiempo y con tantas ganas se ha estado pensando en el acontecimiento futuro que va a reportar felicidad, que es posible que ese acontecimiento no llene las expectativas tan grandes que uno se ha hecho. En otras palabras, el viaje acaba decepcionando, por que antes se había idealizado con unas circunstancias que no se cumplieron (sí, estuvo bien, pero...)
Sin embargo, a menudo se dice que "todo sale mejor cuanto menos lo planees" (algo discutible, en la práctica). Pero esta frase viene a corroborar la idea fundamental de este post, cuando no te has hecho ilusiones que no se pueden cumplir acerca de algo, al final en ese algo se superan con mucho las expectativas que tenias, posiblemente debido a que no se siente la presión de cumplirlas. Quien no ha salido alguna vez de noche "por salir un rato, a tomar una cerveza, y pa casa", y ha acabado volviendo a las 8 de la mañana, y sin tener un segundo de aburrimiento.
Con esto no quiero decir, ni mucho menos, que uno no debe aventurar e imaginar hechos futuros satisfactorios para consigo, o que no debe crear ilusiones y expectativas soñando con algo mejor. Al contrario, yo no sabría vivir conformándome simplemente con lo que tengo, sin soñar con nuevos retos, o sin plantearme nuevas metas. La conclusión que quiero sacar es que lo óptimo sería que al igual que se disfruta con los preparativos y aventurando algo, se disfrute en el momento durante el que sucede ese algo. Sé que es dificil, posiblemente porque para eso haya que contradecir la manera en la que nuestro organismo está diseñado, pero se puede intentar en mayor o menor medida.
Y no olvidar que la felicidad no es un fin, sino un camino.
La pequeña sombra avanzaba cautelosa hacia el muro que se alzaba en el centro mismo de la finca. De vez en cuando se paraba y escuchaba a su alrededor, pero sólo el viento se atrevía a turbar el sosiego de la oscuridad con su tedioso arrastrar de hojas. Los pequeños puntos de luz hacía ya rato que se habían extinguido en las casas y todo era quietud bajo el amplio y lóbrego manto.
martes, 2 de febrero de 2010
Lo que hacen los de Van Canto esta muy bien y tal, pero... vaya panda de nenazas. ¿Una batería? ¿Pero no se supone que es un grupo a capella? Aquí, o cantamos todos, o la puta al río. Lo dicho, una banda de maricas.
Los que traigo yo si que son hombretones de pelo en pecho. Una banda con cinco componentes, todos ellos cantantes a cappella. Su greatest hit es una canción de puro metal, aunque como buen grupo polivalente hacen bastantes géneros.
Con ustedes, El Inkreíble Kinteto Afonía
lunes, 1 de febrero de 2010
¿Imaginais a Nightwish o a Manowar sin guitarras eléctricas? Pues no hace falta imaginar más, porque esto es lo que hacen Van Canto: capella metal. Estos alemanes fundaron en 2006 un grupo de música compuesto únicamente por un batería y cinco cantantes.. y lo que consiguieron es, cuando menos, original.
domingo, 31 de enero de 2010
El ex primer ministro británico Tony Blair compareció hace unos días ante una comisión de investigación de la invasión y posterior guerra en Irak. Una comisión que no puede tomar ninguna decisión jurídica, pero que se crea ante la necesidad de la sociedad británica de pedir explicaciones por una guerra ilegal (¿acaso hay alguna legal?) y a la que se oponía la mayor parte de la población.
Recapitulemos. La guerra de Irak se inició con la excusa de que el gobierno de Saddam Hussein disponía de armas de destrución masiva (químicas y nucleares) y estaría dispuesto a utilizarlas. Por ello, se decidió derrocar su gobierno. Ahora se sabe que esas armas no existían, y altos cargos como el ex-presidente de la Reserva Federal de USA han afirmado que el verdadero motivo para la invasión fue el control de las abundantes reservas de petróleo.
Sangre por petróleo. Tal y como se afirmaban en las numerosas manifestaciones en contra de la guerra que se produjeron en España y en muchos países más, y a las que los de aquí abajo hicieron oídos sordos.
Las consecuencias de esta guerra todos las conocemos. Es dificil estimar una cifra de muertos desde que comenzó la ocupación en marzo de 2003, pero es bastante probable que superen el medio millón. Eso, unido a la crisis humanitaria que se ha producido, hundimiento en la miseria de un país entero, aumento de las tasas de desnutrición, crímenes de guerra como el asesinato de quien solo pretendía informar y atentados contra los derechos humanos como los que se producen en la prisión de Guatánamo.
¿Qué Hussein era un dictador? Sin duda, el peor y más hijo puta de todos. Pero eso no justifica una guerra en la que han muerto miles de personas y se ha dejado un país totalmente devastado. Existen otras dictaduras en el mundo como son Birmania o Corea del Norte, y nadie mueve un dedo para derrocarlas. Y si lo van a hacer como lo hicieron en Irak, mejor que sigan así.
Volviendo al tema del inicio de esta entrada, Blair se ha ratificado en la decisión que tomó, excudandose en que Hussein era un peligro mundial. Aunque ahora se sabe que las supuestas armas de destrucción masiva no eran más que un invento y una excusa, de hecho ha afirmado que hubiera invadido Irak aún sabiendolo (¿Acaso no lo sabía?).
Es increíble la influencia que tiene el poder en un hombre, y el poder que tiene un hombre sobre la vida de miles de personas.
miércoles, 27 de enero de 2010
Aunque esta expresión latina no nos suene en principio ha mantenido a través de los siglos su espíritu y significado, y sigue inscribiéndose en la entrada de fincas y casas más o menos aisladas.
Exacto. Cuidado con el perro.
Esto fue en lo primero que pensé cuando hace unos días saltó a los medios la noticia de un hombre que fue atacado violentamente por una jauría de perros mientras cazaba acompañado por su hijo en un monte de Teruel. Parece ser que el hombre se internó en el bosque adelantándose a su hijo y de repente, fue sorprendido por unos diez perros que se abalanzaron sobre él, supuestamente confundiéndole con una presa.
Aquí viene la primera cosa que no entiendo. Realmente no entiendo nada de cinegética, pero me cuesta creer que una jauría de perros entrenada en la caza mayor (se estaban dedicando al jabalí en esos momentos) confundan a una persona con este animal. Vale que en esos momentos de pánico el pobre hombre exudaría de todo por sus poros, y vale que compartamos un buen número de genes con los cerdos... pero de ahí por tomarle por uno de ellos... Como que no me cuadra. ¿O es que se trataba de un grupo de perros resfriados y sin olfato? ¿O es que los animalitos iban hasta arriba de estupefacientes y se ensañaron con lo primero que vieron? ¿O es que vieron en el cazador una amenaza? (Esto último es improbable, los perros de caza no son perros de compañía, si no meros instrumentos para dar alcance a otro animal, una máquina de matar, al igual que una escopeta. Es por eso que no reciben nunca agradecimiento ni muestras de cariño y es por esto que los matan cuando ya no pueden ejercer su función... Así, sólo conocen la compañía de hombres armados y es raro que lo atacaran por eso) Y un último y aterrador "oesque", ¿o es que los perros así azuzados contra la presa arremeten contra cualquier cosa en movimiento que se encuentren por delante, ya sea jabalí, oso, cazador o tranquilo paseante?
Siguiendo con la víctima del ataque, ésta pudo llegar con muchas dificultades al coche después de más de cien mordiscos que por fortuna no dañaron ningún órgano vital. Eso sí.. tuvieron que operarle de urgencia de la cabeza, pierna, ingle y testículos, y su cuerpo presentaba más de mil puntos de sutura.
Y aquí viene la segunda cuestión que no puedo entender. Después de todo el sufrimiento que tuvo que pasar esta persona, después de los múltiples mordiscos y las operaciones de urgencia (y en zonas tan delicadas), lo que más repetía él mismo, su familia y los periodistas que cubrían la noticia era que había perdido parte de una oreja. Un trocito de cartílago y piel. Un mero adorno de la cabeza. Un accesorio completamente prescindible.
A ver si el ala izquierda de Ícaro puede aclararmelo, porque estoy bastante confusa.
martes, 26 de enero de 2010
Paco Ibañez - La mala reputación
En mi pueblo sin pretensión
Tengo mala reputación,
Haga lo que haga es igual
Todo lo consideran mal,
Yo no pienso pues hacer ningún daño
Queriendo vivir fuera del rebaño
No, a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Todos, todos, me miran mal
Salvo los ciegos es natural.
Cuando la fiesta nacional
Yo me quedo en la cama igual,
Que la música militar
Nunca me pudo levantar.
En el mundo pues no hay mayor pecado
Que el de no seguir al abanderado
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Todos me muestran con el dedo
Salvo los mancos, quiero y no puedo.
Si en la calle corre un ladrón
Y a la zaga va un ricachón
Zancadilla doy al señor
Y he aplastado el perseguidor
Eso sí que sí que será una lata
Siempre tengo yo que meter la pata
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Todos tras de mí a correr
Salvo los cojos, es de creer.
No hace falta saber latín
Yo ya sé cuál será mi fin,
En el pueblo se empieza o oír:
Muerte, muerte al villano vil.
Yo no pienso pues armar ningún lío
Con que no va a Roma el camino mío
No, a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Todos vendrán a verme ahorcar,
Salvo los ciegos, es natural.
viernes, 22 de enero de 2010
Escribe la otra parte implicada en este blog, decir que es el ala izquierda de Ícaro podría ser una buena analogía: Al igual que el mito del hemisferio cerebral del mismo lado, me atrevo a aventurar que será quien de al blog su parte más racional, más lógica, más "todo tiene una explicación científica". No es que esté carente de emociones, pero creo que esa parte es más propia del ala derecha, que además en cierto sentido las controla mejor. En cualquier caso, el tiempo dirá si este reparto de papeles se ajusta a la realidad.
Empiezo este blog hablando de algo que me ha ocurrido hace escasos 20 minutos. Estaba esperando el bus en el que ahora viajo, sentado en un banco de la estación con mi netbook en las rodillas. Levanto la cabeza y veo que se me acerca un chico, unos 16-18 años, ecuariano o colombiano. Me mira, y dice "Perdona, me puedes...". Y aqui el motivo de esta entrada: mi reacción. Instintivamente, pongo la mano derecha detrás de la pantalla del netbook y lo medio cierro. El chico me mira un poco sorprendido, y con una medio sonrisa dice "Tranquilo, que no te voy a llevar el ordenador". Yo, algo avergonzado por mi estúpida reacción, le contestó que podía estar seguro de ello, que simplemente lo iba a recoger porque ya iba a bajar a la dársena y bla, bla, bla. Al final resultó que lo que quería era cambiar la tarjeta de su móvil al mío para hacer una llamada, que estaba sin batería. Naturalmente, se lo dejé.
Sobre lo que quiero hacer hincapié es que simplemente por su aparencia, o su nacionalidad, diera por hecho que venía interesado en el portátil. Estaba dentro de la estación, no era para nada un lugar solitario, no me vale la excusa de que intentaba proteger lo que es mío. La realidad es que le estaba prejuzgando como ladrón, y lo peor es que, aunque me cueste reconocerlo, sé que si no hubiera sido un extranjero no hubiera desconfiado. Eso es triste, muy triste. Me gustaría decir que mis prejuicios son el fruto de esta sociedad intolerante, competitiva e insolidaria y mil milongas más, pero no sería cierto. Lo cierto es que no puedo hallar una explicación, o tal vez no pueda reconocer que en cierto modo soy igual a aquellos intolerantes que tanta repulsa me causan. Leyendo como me presentaba el ala derecha, creía tener otra mentalidad: pero he visto que mucho viajecito y mucho mundo visto, al final no me ha servido para tanto como pensaba.
Ya en el bus, he pensado sobre ello. ¿Cómo se habrá sentido? Me pongo en su lugar: con educación voy a pedir un favor a alguien y éste desconfía de mí, simplemente porque soy extranjero.
Este no es un post para valorar el índice de delincuencia en extranjeros ni nada por el estilo, simplemente es para dar un toque de atención acerca de esos prejuicios, esas bola de desconfianza y recelo que todos podemos guardar dentro, aunque nunca lo imaginasemos.
P.D.: Para más inri, resulta que después, hablando con él, me dí cuenta de que es mi vecino.
Supongo que, siendo esta la primera entrada del blog, debería presentarme, decir algo sobre mí y de lo que me llevó a abrir este cajón desastre.
Podría decir que, coincidiendo con el nuevo año, decidí poner mi vida en orden y organizar mis recuerdos o mis pensamientos o mis historias, o mi alma en general.
También podría decir que dado a mis largos y variados viajes, decidí escribir un blog para plasmar mis sensaciones visitando otros países, mostrar mis fotografías de mundos exóticos y para ilustrar estas e-páginas con los pensamientos de gente mucho más sabia que yo.
O podría hacer un recetario-diario en plan arguiñano, con chistes y caretas varias, para enseñar al mundo lo que se "cuece" en mi cocina.
Pero ocurre que, desgraciadamente, en mi vida no se dan ninguna de estas circunstancias; soy sólo una persona con muuuuucho tiempo libre.
Visto así, creo que esta sería la peor presentación para cualquier cosa, pero ocurre que en esta aventura bloggera no estoy sola, me acompaña una persona inquieta y viajera, que seguro guarda muchas historias en la chistera, además de ser el responsable del diseño de la página y el culpable de que yo esté en ella.
Así que espero que entro los dos logremos algo ameno y divertido..
Ah, sí.. en el blog también.
