""Tu piel semeja el bruñido del metal cuando se refleja en ella la luna llena"", me decía..
Que mis ojos cambiaran de tonalidad en esos momentos y me relamiera los colmillos, complacida, no parecía importarle, o quizá no se percatara de ello, ocupado como estaba haciendo recuento de mis lunares.
Era poner su mano sobre mi carne.. y todo nuestro alrededor caía en una sombra profunda, inmensa.. inabarcable. Un leve destello en su pupila me hacía reconocer el vestigio del antiguo misterio, el débil rescoldo aún hacía mella en los que yacían a mi lado.
Tampoco parecía darse cuenta.
Rodeados de metal, de la oscuridad intensa, del leve susurro de nuestros cuerpos en tensión, las palabras se volvían indescifrables y se mezclaban con susurros, gemidos y sonidos bestiales.
Cuando retornaba la calma y el silencio volvía a apoderarse del universo, los retazos de conversaciones sin sentido flotaban tenuemente en el aire. Sus dedos continuaban vagando por mi piel, suavemente y sin prisa ahora, mientras continuaba alabando el brillo extraño y antiguo que le daba la luna a mi cuerpo.
""Como si ella fuera cómplice en tu secreto, como si te protegiera en la distancia con su luz...""
Mi mirada volvía entonces al Cielo y ya no escuchaba nada más.
No parecía preocupado en absoluto por mi distracción.
Pasábamos aún mucho rato así, compartiendo pensamientos y comunicándonos a través de nuestros silencios. Luego las estrellas se enganchaban a sus ojos y la paz huía. Divagaba sobre cosas que no me incumbían.. ni me interesaban.
Volvíamos a la realidad entonces. A la rutina. Fuera del conjuro de la noche y del embeleso de la Luna.
Él regresaba a casa, junto a quien sus nocturnas escapadas perturbaban el sueño.
No parecía importarle.
A mí no me importaba en absoluto.
martes, 22 de junio de 2010
sábado, 19 de junio de 2010
Hay multitud de versiones sobre el origen de la palabra "puta", algunas bien traídas, otras bastante peregrinas. Desde la tradición popular que afirma que deriva de una diosa menor de la agricultura en el panteón romano,Puta, que acabó dando origen a la palabra "poda", pasando por una forzada derivación de la palabra "putesco" que significa "podrido", hasta la que señala que la palabra de marras proviene de "puteos"(pozo), debido a la costumbre de bajar a los esclavos a un pozo para someterlos sexualmente previo pago a su dueño.
La opción que parece más acertada es la que opina que deriva de la palabra "putta" que significa muchacha o chica de la calle. Esta también se usaba en su versión masculina, pero estaba menos extendida y hoy en día sólo se usa como tecnicismo del arte, y así a los angelotes que aparecen en algunos cuadros de temática erótica (y algunas veces religiosa) se les denomina con mayor frecuencia "putti".
En castellano tenemos muchísimas palabras y expresiones asociadas a la prostitución, vamos a ver algunas de ellas y su origen.
-Ir de picos pardos.
Casi todos los historiadores coinciden en que esta expresión se fraguó durante el reinado del rey Carlos III, el cual impuso la obligación a las prostitutas de vestirse de forma que se distinguieran de las damas honestas, con unas sayas de color pardo cortadas por los bajos en picos.
Otra versión habla de las costumbres licenciosas de los estudiantes del Siglo de Oro y sus acompañantes, las que para identificarse como prostitutas, llevaban un cintillo pardo en el borde de la falda.
-Ramera.
El origen de esta palabra es algo más discutido, veamoslo por órden cronológico.
En época romana, Rameras eran las que participaban en procesiones en honor de otras Diosas, llevando eiresiones “ramas de olivas”, o ramos de flores (fiesta de la que es heredera la del Domingo de Ramos cristiano). Y que eran seguidas de la construcción de chozas con ramajes en donde practicaban el amor físico y promiscuo.
La versión más extendida es la que procede del siglo XI, en la que las mujeres de "vida alegre" colocaban un ramo de vistosas flores en el balcón o en la entrada de sus casas para identificarse ante los posibles clientes, y eludir así el abuso, la explotación e incluso las vejaciones a las que estaban sometidas en los burdeles de la época.
La última interpretación de la palabra es más moderna y se origina cuando en el Madrid del siglo XV las mujeres que comerciaban con el sexo fingían ser vendedoras de ramos de flores.
- Como puta por rastrojo.
Esta expresión que parece tener origen navarro es sinónimo de "andar a trancas y a barrancas". Recuerda los tiempos cuando, después de la cosecha, se celebraban las fiestas y a los pueblos llegaba alguna prostituta que acababa ejerciendo su trabajo en el campo, en cualquier rastrojera.
Si no conociéramos la estatua completa... ¿qué pensaríamos que está haciendo Dafne en tan sugerente postura?
- Bacanal.
Los misterios dionisíacos griegos dieron lugar a las bacanales romanas, las fiestas multitudinarias en honor al dios Baco, dios del vino y de la agricultura. En ellas, los romanos se reunían, bebían vino y se entregaban a los placeres sin limitación ninguna. En el 186 a.C. el Senado prohibió la celebración de bacanales promulgando una ley, tratando de volver el culto a Baco a su entorno sagrado, aunque no se pudo extinguir totalmente debido a su gran popularidad (La Iglesia católica hizo algo similar reemplazándolas por el carnaval)
La palabra "orgía", que para nosotros sería sinónima de bacanal, tenía entonces un sentido muy distinto aunque también estuviera ligada a las fiestas en honor del dios Baco: se refería entonces más bien a los preparativos para la fiesta y todo el trabajo que conllevaba llevarla a cabo y no tenía ninguna connotación sexual.
-Meretriz.
Deriva directamente del verbo "mereo" que significa "ganar" o "cobrar". En Roma se establecía una diferencia entre meretriz y prostituta basada en el tiempo durante el cual ejercía su oficio: mientras que la meretriz sólo ejercía de noche, la prostituta (cuyo nombre deriva de trabajar delante de los "staula") se dedicaba a su actividad tanto de día como de noche.
-Fornicar.
Era tal el número de mujeres en Roma que ejercía la prostitución, que muchas de ellas tenían que desarrollar su trabajo bajo las arcadas de los grandes edificios abovedados, denominadas también bóvedas fórnix. Al acto sexual realizado bajo ellas empezó a conocersele entonces como fornicar, y a las mujeres que lo realizaban previo pago, fornicadoras.
-Fuck.
Aunque esta es una palabra de lengua inglesa no está de más conocer sus orígenes, aunque algo oscuros.
La primera explicación que tenemos de esta palabra es el acróstico de la frase "Fornication Under Consent of the King", que se acuñó en Inglaterra una época en la que las relaciones sexuales estaban solo permitidas con la venia del Rey y se colocaba un cartel con esta leyenda en las casas.
Esta versión, sin embargo, no es aceptada por todos. Hay etimólogos que sostienen un origen menos pintoresco, pero más fundado. Argumentando que la práctica de convertir acrónimos en palabras aparece por primera vez en el siglo XX, plantean que fuck tiene que ser la derivación de la antigua palabra danesa fokken, que entre otras acepciones tiene, precisamente, la de copular.
miércoles, 16 de junio de 2010
La web de Cercanías de Renfe convocó recientemente un concurso de relatos cortos. Se trataba de expresar, en 99 palabras, algo que estuviera relacionado con "el tránsito, el viaje, el movimiento hacia un destino".
Ícaro participó (al completo, con sus dos alas). También han participado Nausikä, cuyo Blog recomiendo seguir, y Vea, una amiga común.
Así pues, aquí están los relatos. Ninguno de ellos ha sido premiado... De los ganadores a mi me gusta únicamente el primer premio, creo que cualquiera de estos cuatro relatos se merece más el premio que los finalistas pero... para gustos los colores.
DE VUELTA
La luz ambarina de mis ojos rebotaba contra la ventanilla del tren, mientras el paisaje, conocido y antaño cotidiano, huía velozmente.
Bajé la vista hacia mis manos, años más viejas pero igual de ansiosas por acariciarte que la última vez que nos encontramos. Ellas recordaban mejor que yo cada línea de tu cara, cada surco de tu piel.
Descendí temblorosa y a lo lejos oí tu voz que sobresalía por encima del barullo del andén. Me giré con mi nombre aún suspendido en el aire, y la Felicidad, por fin, asomó tímidamente en mi alma.
Ala derecha de Ícaro
MAÑANA
Como cada mañana, desde hace semanas, la ve subir al tren. Puede oler su aroma desde su asiento, ver sus inquietos ojos leer. Al llegar a su parada, ella le pregunta "¿vas a salir?". Tras un amago de respuesta, agacha la cabeza y se aparta. La sonrisa y el "gracias" con que le obsequia es todo lo que necesita para afrontar el día.
Baja en la siguiente parada, prometiéndose que mañana si, mañana le dirá algo. Tiene dos horas para pensarlo antes de entrar al trabajo. Podría coger cualquiera de los trenes posteriores pero... entonces no la vería.
Ala izquierda de Ícaro
AUSENCIA
“El viaje ha finalizado. Por favor no se separen de sus pertenencias. Gracias” Indicó el altavoz del tren en el que me encontraba.
Desperté.
Todavía recordaba vagamente los borrones que se habían ido desdibujando en la ventanilla de mi asiento durante el viaje.
Aun soñoliento era feliz, iba a verla, a tocar su pelo negro y observar su tez nívea.
Salí del tren y el frío golpeó mi cara.
Miré los andenes.
Mi teléfono sonó. No era ella; otra voz me informaba del porqué de su ausencia, entonces comprendí que conviviríamos toda una vida. Su ausencia y yo.
Nausikä
VALIENTE DECISIÓN, INCIERTO DESTINO
Después de aquella tormenta, en la que los truenos salían de tus labios y lo único que me mojaba la cara eran mis lágrimas, me subí al primer tren. El orgullo de saber que hice lo correcto, no me produce ni un ápice de felicidad. Me aterran las cuatro horas de trayecto que pasaré arrepintiéndome de alejarme, las mañanas que no despertare a tu lado y los besos que no me darás, pero sé que debo irme lejos para que acabe este cuento sin final, porque te quiero, pero más me quiero yo.
Vea